El viernes comence este, mi primer emprendimiento webistico. El sabado ya me habia olvidado del password. Y el sabado estaba re inspirada, con cientos de ideas fabulosas, frases que sin duda pasarian a la historia, la camara en mano y la tranquilidad y comfort de mi hogar. Hoy estoy chata. Lunes, sin maquillaje, medio caluroso, mucho laburo. Pero recupere el password y eso debe ser motivo de algarabia.
Con certeza total, al menos el 5% de ustedes, considerando el relato anterior, se estaran preguntando: ¿que hice el fin de semana? ¿donde se fueron las 48 horas lejos de mi escritorio, la cafetera y el celular? ¿que me tenia tan distraida el sabado? ¿un altercado familiar? ¿salud, dinero, amor? Amigos, queridos: ¡si la respuesta fuese tan facil, yo no estaria escribiendo dentro de signos de admiracion, no les parece?! La respuesta a semejante cuestion no es una simple respuesta, es un verdadero misterio, genuinamente hermetico e inalcanzable. Mi fin de semana es una enorme nebulosa, una piñata llena...¿pero de que? Este fin de semana que nos acaba de abandonar para siempre es como uno de esos perfumes que nos regala la abuela y que no sabemos si huele a goma quemada, alfajores de fruta o papel madera pintado en tiza. Mi memoria esta vaga hoy. Recuerdo que fui al mall a comprar tres almohadas en oferta -en si, fui a la peluqueria, pero me compre las tres almohadas ya que estaban ahi tan nuevas y baratas- y que no lei diarios ni comi pollo. Tambien recuerdo a alguien gritando "¡Despertate nena!", pero por ahi me estoy equivocando y estoy mezclando mi fin de semana con el nombre de un post confuso en algun blog de cotillon.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment